Yue: “La gente te llama chinita por la calle solo con la intención de jorobar”

Yue es una de las 169.445 personas chinas asentadas en España según las estadísticas del INE, formando así parte de una de las comunidades extranjeras más numerosas del país. Concretamente proviene de Qingtian, un condado del sur de China que, tal y como nos cuenta, allí denominan como “el pueblo emigrante” por el gran número de familias que tienen algún miembro fuera de sus fronteras. Ella ha contribuido a afianzar ese apodo, desde que a los 14 años llegara a España para reagruparse con sus padres que ya trabajaban en Madrid desde tres años antes. Ahora, a sus 23 años esta estudiante de psicología se ha propuesto combatir la discriminación y los prejuicios hacia la comunidad china, y por ello comparte su experiencia en un paso básico para luchar contra el racismo: la visibilización.

Es Racismo: ¿Por qué te interesaste en SOS Racismo Madrid?

Yue: Porque tanto yo como personas a mi alrededor hemos sufrido muchos casos racistas. Siempre he querido hacer algo para luchar contra el racismo, y más concretamente, contra el racismo hacia los chinos en España.

ER: ¿Habías participado anteriormente en algún tipo de iniciativa contra el racismo?

Yue: No, nunca. Esta es la primera vez. Aunque sí que he hecho voluntariado por ejemplo en Casa China, donde participábamos en actividades voluntarias como asistencia a domicilios o residencias de mayores organizadas por otras ONG. Ahí entre mis objetivos estaba intentar cambiar un poco la imagen que tienen los españoles sobre los chinos de que se aíslan y no participan en nada.

También trato de dar a conocer la cultura y la inmigración china en España. Por ejemplo, algunos amigos y yo hemos creado una página de Facebook llamada Conoce China, donde publicamos los eventos que hemos organizado a lo largo de estos años como una feria cultural y la publicación de un libro de caracteres chinos. De vez en cuando también colgamos artículos y reportajes sobre la vida de los inmigrantes chinos en España.

ER: ¿Cuáles crees que son los casos de racismo más comunes contra los chinos?

Yue: El uso de las palabras china, chinita, chino o chinito por la calle solo con la intención de jorobar. Eso es algo que todos los chinos han vivido millones de veces en su vida. Y ojo, no lo estamos exagerando ni siendo hipersensibles a estas palabras considerándolas como actos racistas en todos los contextos, porque sabemos distinguir muy bien entre el cariño y el desprecio. También me resulta incomprensible la indiferencia e incluso aceptación por parte de la sociedad, de la escuela y de las familias del acoso escolar hacia los niños inmigrantes.

ER: Cuéntanos casos de racismo que hayas sufrido.

Yue: Uno los peores momentos que recuerdo fue en Madrid, en el IES Ramiro de Maeztu. En clase de matemáticas, el profesor era de unos 60 años y con carácter difícil y mentalidad estrecha. Al entrar en el aula siempre cerraba las ventanas y bajaba las persianas para que no se oyese ningún ruido de fuera. En clase siempre pedía un silencio absoluto. Un día se me olvidaron las gafas en casa, y aunque estaba sentada en la primera fila no veía bien la pizarra. Por eso le pregunté a una compañera de clase que se sentaba a mi lado que si me podía dejar copiar. El profesor de repente dio la vuelta y me gritó: “¡¿Pero puedes callarte de una vez?!”.  Yo respondí fuerte, levanté la voz y le dije solo le estaba pidiendo que me dejara copiar sus apuntes. El profesor más agresivo aún y dijo que “en España no se habla así a los profesores, quizás en tu país sí”. Después de eso, no pude pronunciar ninguna palabra más, me puse muy nerviosa y estuve temblando todo el tiempo que quedaba hasta terminar la clase.

Durante mi primer año en Vic, en el instituto todos los días tenía que enfrentarme a insultos racistas. Los niños usaban china o chinita con desprecio, nos lo gritaban todos los días al pasar por los pasillos, en el patio, al salir del cole, en camino a casa… Tuve varios conflictos por eso. Al principio no entendía por qué eran racistas, y de hecho hoy en día sigo sin saber por qué lo son, me lo llevo preguntando desde hace años. Lloraba todos los días, ese medio año en Vic fue una pesadilla.

ER: ¿Y en el colegio nadie decía nada?

Yue: Recuerdo que una vez le conté todo lo que me nos pasaba a mí y a otros compañeros chinos a mi profesora de catalán del aula de acogida. Ella me llevó a la jefatura y se lo contó a la jefa de estudios. Oí que murmuraban entre ellas diciendo: “esto pasa todos los días”. Al final me llevaron a las aulas para identificar a los niños que se metían conmigo, les pidieron que se disculpasen pero no les hicieron caso, se reían. Después de eso todo siguió igual. Lo peor de todo fue que la mayoría de los niños y niñas que se metían con nosotros no solo eran catalanes, sino que muchos eran niños inmigrantes. Era generalizado.

ER: ¿Y fuera del colegio?

Yue: Para que te hagas una idea del rechazo generalizado que había en Vic hacia los chinos, varios ejemplos más: mi padre me contó un día que al pasar al lado de un carrito, el bebé que apenas sabía hablar le dijo: ¡chinito! O un día yo caminando por la calle, o un hombre africano que pasaba por mi lado en bici gritó: “¡chinita!”, así sin más. O cuando pasaba por delante de un locutorio hindú que había, también me gritaban lo mismo. Así era Vic.

ER: ¿Qué influencia tienen los libros, la televisión o las películas en la imagen que tenemos de los chinos?

Yue: En la telebasura hay influencia. En 2014, en un episodio de la comedia Aída de Telecinco, en una escena pusieron un cartel en el que ponía “Prohibida la entrada de perros y chinos”. Y esto no fue un caso único, Telecinco ha emitido muchos mensajes racistas hacia los chinos que provocaron gran polémica entre la comunidad china en España, llegando a la prensa y las redes sociales chinas.

Lo mismo pasa con algunos reportajes sobre la vida de los inmigrantes chinos emitidos por algunos grandes canales televisivos, donde no son nada objetivos a la hora de relatar hechos, sino que buscan confirmar los estereotipos y prejuicios que ya tienen. Creo que este tipo de mensajes sesgados por parte de medios de comunicación en verdad afectan mucho a la imagen de los inmigrantes chinos, aumentando el rechazo y odio de la sociedad española hacia nosotros.

3 Comments
  1. Primero, felicitar a Yue por dar voz contra el racismo.

    Cuando yo llegué a España en 1979, aun siendo una niña muy pequeña, las burlas mas comúnes en los patios del cole fueron ‘chinita tu, chinita yo’, o ñaka ñaka la cigala, complende? Uno lo empezaba y otros les parecía tan divertido que se juntaban y se burlaban de mi. Siempre superada en números, lo único que podía hacer es callarme e intentar no llorar, cosa que no es fácil cuando uno tiene 6 añitos. Pero central a todas estas burlas ofensivas era el gesto en el que se rasga los ojos. Ese gesto, para muchos asíaticos en españa y en otros paises es, y siempre será, un gesto de burla y NUNCA podrá disociarse de su contexto racista. Cualquier niño de cinco años sabe exactamente lo que significa este gesto y como se emplea. Por eso, cuando en las olimpiadas de Beijing el equipo español de baloncesto defendieron su foto con los ojos rasgados calificándolo como un gesto cariñoso en españa, que la prensa americana y británica solo querían crear polémica, no pude evitar sentirme indignada. A la pregunta, es esto un gesto ofensivo para los asiaticos, indudablemente, las personas mejor cualificadas para contestar a esa pregunta somos los asiaticos viviendo en españa. Los chinos, viviendo en china, rodeados de millones de chinos, ni siquiera entiende lo que significa este gesto. Puede que nunca lo hayan visto. Entrevistados, muchos no entendían la ofensa. Y la embajada china en madrid declaró a la prensa española que no era un gesto ofensiva. Asi se quedó cerrado el tema. Claro, al embajador y los diplomaticos no fueron al colegios primarios aqui y no han vivido acoso ninguno. Creo que entre los españoles que si lo entendían la ofensa eran los padres que tienen niñas adoptadas de china porque ellos viven muchísimo el dolor de ellas.

    Los acosos racistas sufridas de pequeña dejan importantes secuelas psicologicas en la vida de uno. Cuando veo que ahora es mi hija la que tambien sufre las mismas burlas en el colegio, mi reacción es absolutamente visceral. Hace unos años, por ejemplo, estaba con mi hija en el parque infantil cuando un tío llamó a su hijo que estaba jugando alli y señalándonos con su dedo dice, mira hijo! Mira las chinitas! No se si esto, visto desde fuera, simplemente es una estupidez. Pero yo me quedé helada. Absolutamente incapaz de pronunciar ni una palabra, empezé a temblar. Inmediatamente, reviví todo el sufrimiento de mi infancia, superada en números e indefensa, había perdido mi voz. Cogí la mano de mi hija y nos marchamos. De haber sido mi infancia diferente, si hubiera llegado a España siendo adulta, mi reacción seguramente hubiera sido diferente.

    1. Hola.

      Muchas gracias por compartir tu testimonio. Si te parece bien, nos gustaría que nos enviaras un mail a esracismo@sosracismomadrid.es para que nos pudieras contar más experiencias de este tipo y publicarlas, para que la gente sepa como se manifiesta el racismo hacias las personas chinas en España.

      Saludos
      Es Racismo

  2. Me siento super identificado con Yue, ami me paso lo mismo que ha ella, simplemente que yo explote un dia y me pegue con el “jefe” del grupo, desde ese dia me empezaron a respetar y me juntaba con los mas “malos” del colegio. Yo tuve la suerte de entrar a un colegio del opus, los profesores eran muy amables conmigo, pero los estudiantes eran otra cosa, a menudo se burlaban de mi diciendome : chino come pelos refiriendose a perro, o chino mielda.

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