Disculpen si hemos sido racistas

Recorte del programa de José Mota, especial de nochevieja ‘Bienvenido Mr. Wan-Da’.

“Pedimos disculpas a las personas que se hayan sentido ofendidas por el anuncio que han publicado hoy varios medios de comunicación”, lamenta la empresa Sweet Home Service, “el anuncio ha sido retirado. Desde el inicio de nuestra actividad siempre hemos velado por los intereses de  nuestros candidatos y de nuestros clientes”. Se trata de la forma en la que esta empresa de servicio doméstico se desprendía de la responsabilidad por el racismo vertido en diferentes espacios, en este caso publicaba en la revista La Moraleja un anuncio que decía: “Que no te amarguen las fiestas. Si estas navidades ella de repente te dice: ‘Señora tengo que regresar a mi país pero vuelvo seguro’… Llámanos”.

En un ámbito laboral donde la mayoría de las trabajadoras son migrantes, estas disculpas, insuficientes, solo llegaron cuando el daño ya esta hecho, y solo tras denunciar en redes sociales la violencia de estas palabras. Una agencia que se vende como especialista en la selección de personal de confianza, a través de un proceso de tintes policiales basado en la investigación de los antecedentes y entrevistas en profundidad del personal, permite a quienes contratan irse de vacaciones sin preocuparse de que la persona contratada se le ocurra disfrutar de sus derechos laborales.

“Esta imagen ha sido eliminada de los canales de H&M en todos los países y pedimos disculpas a cualquiera que se haya sentido ofendido al respecto”, son las disculpas de la compañía ante la lluvia de críticas generada por la publicación de una fotografía racista en su página web del Reino Unido hace unos días. Imagen en la que utiliza a un niño negro para promocionar una sudadera en la que aparece escrito: “el mono más guay de la jungla”.

¿Se trata de una coincidencia consciente o de la inconsciencia de un imaginario que trabaja reproduciendo la supremacía blanca?

Estas disculpas llegaron solo después de que la comunidad afrodescendiente denunciara, a través de las redes sociales, la utilización de términos que han sido (y son) empleados como insulto. También había otras sudaderas ofertadas, pero para estas se utilizaba como modelos a niños blancos y sus mensajes eran: “experto en supervivencia” en la selva. ¿Se trata de una coincidencia consciente o de la inconsciencia de un imaginario que trabaja reproduciendo la supremacía blanca? Desde luego, el empleo de estos mensajes establece una relación entre el mono, lo salvaje y el negro, que no pasa desapercibida.

La forma de revertir estas actuaciones no pasan únicamente por reflejar una mayor diversidad en las representaciones de los modelos o los ámbitos de trabajo, sino en realizar un cuestionamiento más profundo sobre cómo se ha venido construyendo un imaginario colectivo que continúa manifestado esa superioridad blanca o negando las subjetividades de quienes denuncian que se trata de anuncios racistas, dándole la vuelta a la situación y negando la historia de deshumanización y animalización de la población negra. “El racismo lo demuestra quien asocia al niño negro con un mono solo por llevar esa sudadera”, argumentan quienes se han erigido en defensores de las casualidades bienintencionadas, cuando no comentan que si la sudadera la hubiese llevado el niño blanco no se habría generado tanta “polémica”, lo que según ellos pone de manifiesto el “racismo antiblancos”. Aquí podéis ver un divertido video sobre eso del racismo inverso explicado por una persona negra.

Estas disculpas son una victoria. En esas mismas redes sociales (también en las calles) vemos como va visibilizándose en el Estado español una masa de población racializada y migrante que no deja pasar ninguna de las agresiones racistas ante las que han callado durante años, se palpa cada vez una mayor concienciación, que supone a la vez posicionamientos que evidencian las posturas de otros frente a las denuncias racistas, como es la lamentable actuación de Podemos Alcoy ante la negación del racismo que supone el Blackface. Pero también hay agresiones racistas que pasan desapercibidas o cuyas quejas no hacen el suficiente ruido, al menos no para provocar las disculpas de quien las vierten.

En este caso encontramos el último programa del año de José Mota en Televisión Española, en concreto el especial de nochevieja denominado ‘Bienvenido Mr. Wan-Da’. En la última canción parodia se preguntan “qué puede pasar cuando los chinos se hagan con España”, también se preguntan “¿qué será de nosotros, si sus costumbres van importando?” a la vez que ponen en duda la posibilidad de “comerse con palillos los garbanzos”. Es humor, dirán, y en el humor todo vale aunque denigre a base de prejuicios y clichés, aunque hable de invasión de lo “nuestro”, de “nuestra forma de vida”, de “nuestras costumbres” y aunque se haga desde parámetros racistas de quien ostenta el poder y la capacidad de hacerlo. Pero aunque lo revistan de chistes melódicos no hace más que contribuir a reforzar los prejuicios contra la población china, cuando con humor nos dicen que “van a cerrar todos los bares y los sustituirán por peluquerías y bazares”, pero tú no pienses que nos vayan a invadir, no pienses en un elefante, de hecho no pienses.

Ironía on, está demostrado que la industria mediática es cautelosa con la presentación de la población migrante o racializada. Cosa sabida es que los medios de comunicación y los periodistas que en ellos trabajan no son sensacionalistas y que su labor profesional se basa en el respeto a los derechos de las personas con menos poder y más discriminadas, en especial cuando se trata de verter opiniones o informaciones sobre el otro.

Aunque ese no sea el caso de la periodista de Espejo Público, Sandra Golpe, que el 29 de diciembre en sustitución de Susana Griso, durante un “especial informativo” de la detención del principal sospechoso de la desaparición de Diana Quer, no pudo contener la prudencia y espetó en directo que “el presunto secuestrador es de raza gitana”, hecho no contrastado y no defendido por ninguno de la media docena de personas que se encontraban en plató. Su justificación, unos mensajes escritos por la joven donde hablaba de un gitano que ella creía, estaba siguiéndola aquella noche. La periodista no dudó en filtrar sus sospechas aunque poco después comentara que sus informaciones iban “siempre con toda la prudencia” a través de la cual nos van contando “lo que pueden contar”. Aquí no hubo disculpas, la asociación del gitano con la violencia sexual quedaba en el aire, no hubo corrección, el daño quedaba hecho y a la periodista no pareció importarle.

1 Comment
  1. ¡Buen post de opinión!

    Pero creo que muchas cosas se sacan de contexto o se cojen con papel de fumar.

    ¿Alguién recuerda la frase de Men in Black 2? Esa que dice el agente James Edwards (Will Smith) al agente Kevin Brown (Tommy Lee Jones): “Tu conducías un carro chungo y hecho polvo, y yo conduzco esta joya chachi. chungo y hecho polvo, joya chachi.”

    ¿Es eso racismo? ¿Es humor? Depende como se mire o se interprete, al ser un filme de ciencia ficción/humor naturalmente esa frase está hecha y creada para reírse. Para otros quizás sea racismo ya que se insinúa que e agente Jame Edwards tiene un mayor poder adquisitivo que Kevin Brown y encima se lo refriega.

    José Mota siempre a tenido ese humor, igual que Monty Python.

    Se quiere ver maldad donde no la hay.

    Ya cansa que lo que ocurrió hace 100 o 200 años se siga culpando a la sociedad actual. Todo es supremacía blanca, todo, desde un gag hasta un anuncio de una camiseta.

    Eso sí, cuando un negro ataca a un blanco en esta web no se dice nada. Casos como ese chico que atacó al guardia de seguridad en el metro y luego atacó a la chica que intentó detener esa agresión, o cuando esos chicos atacaron a esa mujer reconociendo la propia víctima ser insultada con insultos xenófobos, o el marroquí que acosó a la chica de 13 años con su coche y la chavala tuvo que ser acompañada, o esos dos chicos que mataron hace pocos días en Bilbao a Ibon Urrengoetxea (eran un chico gitano y un joven marroquí), o ese marroquí que atacó a una chica después de que la amiga de ella bajase del coche y quedasen los dos solos, la llevó a su local y la atacó.

    ¿Eso no son agresiones? ¿No merecen ser publicadas?

    ¿Es peor un anuncio de H&M que esos casos? ¿Si es al revés se convierte automatomáticamente en un ataque racista?

    Ni todos los blancos son racistas ni todas las personas negras son santas, igual de mal está que un blanco insulte/humille/acose a una persona negra como al revés. Pero cuando se denuncian unos casos pero se obvia los otros se pierde el principio de neutralidad, así de simple.

    No sois mejor que Mediterráneo digital o Caso Aislado, obviáis un colectico para favorecer a otro, por mucho que en vuestro colectivo también haya malas hierbas, como en cualquier sitio o lugar, pero naturalmente esos casos que afecta a vuestro colectivo no lo denuncíais.

    Es racismo debería cambiar el nombre a: Es racismo si me atacas a mi, no yo a ti.

    Buenas tardes.

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